domingo, 19 de mayo de 2013

Capitulo 5



_____ tragó saliva. ¿De dónde había sacado una ocurrencia semejante? Nunca antes se había sentido tentada a acariciar el cabello de un hombre, pero aquel hombre era completamente distinto de cualquier otro que hubiera conocido. Emanaba una cruda sexualidad que parecía despertar algo primario y elemental en su interior. Algo que jamás había sabido que existía… hasta ahora. Era pura testosterona envuelta en un paquete que decía «no te enredes conmigo». Con lo cual resultaba todavía más tentador…

TOP: Me parece que necesitas que te echen una mano. Soy Choi Seung Hyun pero me dicen TOP, soy su nuevo vecino —su profunda voz la sacó de sus reflexiones.

Tu: ______ Montgomery —consciente de que la había sorprendido observándolo, le tendió la mano.

TOP: Estaba hablando metafóricamente —TOP se echó entonces a reír… con una cálida y vibrante risa que convirtió todas sus terminaciones nerviosas en puro fuego. Lejos de dejarse intimidar por su comportamiento demasiado formal, se apresuró a estrecharle la mano—. Yo también me alegro de conocerte.

Un torrente de calor fluyó entre ellos a través de aquel contacto. TOP se aclaró la garganta y se apresuró a retirar la mano, dejando que ____ se preguntara si se había sentido tan afectado como ella.

TOP: ¿Puedo ayudarte con esas bolsas?

Tu: No, gracias. Ya me arreglo yo sola.

TOP: Bueno, mi madre me educó para no dejar jamás desasistida a una dama, y además… —añadió con una lenta sonrisa—… me gusta ayudar a las mujeres bonitas —sin esperar su respuesta, se agachó para recogerle las bolsas.

_____ se volvió hacia la puerta, con la llave en la mano. Consciente de su impresionante presencia a su espalda, abrió y entraron al apartamento.

TOP: ¿Dónde las dejo? —inquirió él.

Tu: Ahí mismo, sobre el mostrador de la cocina —señaló el minúsculo pasillo que llevaba al espacio de la cocina.

TOP depositó allí las bolsas, huevos rotos incluidos.

TOP: ¿Estaba o no en lo cierto? ¿Has echado a perder otra fiesta?

Evidentemente se refería a la cena colectiva de la noche anterior, que había celebrado en su apartamento. Una vez que ___se dio cuenta de que su trabajo para CHANCES le permitía hacer maravillosas instantáneas de niños, había empezado a repartir copias entre sus padres y familiares, a los que solía invitar una vez por semana para tomar un café y regalarles las fotos. Era lo menos que podía hacer por ellos.

Tu: No se trata de ninguna fiesta. Todavía no he celebrado ninguna. Y lo de anoche no fue ni mucho menos tan escandaloso como tú pareces sugerir…

TOP: Vaya, y yo que creía que me había perdido una buena juerga —la curiosidad iluminó sus rasgos mientras le sostenía la mirada

Tu: Sólo invité a unas cuantas amigas. ¿Serviría de consuelo para tu ego si te dijera que el cartero perdió la invitación que te envié? —bromeó ____, sonriendo.

TOP: No —se echó a reír de nuevo—, pero sí me ayudaría que celebraras una fiesta de bienvenida en mi honor.

Tu: Yo… hum, creo que algo podría hacerse al respecto.

Por mucho que disfrutara con esas bromas, aquel encuentro la estaba afectando demasiado. Aspiró profundamente. Su aroma masculino la seducía y excitaba a la vez. Su vida, que apenas hasta el día anterior había estado presidida por la rutina y la preocupación, gozaba ahora de chispa y encanto.

Y de inspiración, añadió en silencio mientras lo contemplaba. Choi Seung Hyun representaba todo aquello que más la intrigaba del sexo opuesto, y no tenía nada que ver con el tipo de hombres que la habían cortejado allá, en la casa de sus padres: tipos de traje y corbata, fríos y estirados. Por lo demás, desde que se trasladó a Nueva York no se había preocupado demasiado por entablar relaciones con hombres. Sobre todo después de un par de experiencias tan desastrosas como aburridas.

Nada en TOP parecía aburrido. No había nada en él, desde su seductor aroma a su abrasador contacto, que no pudiera disfrutar. ¿Por qué no aprovecharse de aquel descubrimiento? Profesionalmente, ____ ya había empezado a desarrollarse.

A un nivel más personal, sin embargo, se había acostumbrado tanto a rechazar pretendientes y ofertas a salir, todo en beneficio de su trabajo, que tenía la sensación de que sus encantos femeninos se estaban oxidando por falta de uso. Pero gracias a TOP eso estaba a punto de cambiar.

Tanto si lo supiera como si no, aquel hombre acababa de convertirse en la segunda etapa de su proceso de conocimiento de sí misma

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