martes, 12 de noviembre de 2013

Capitulo 36



En ese instante Emma le dio una palmadita a TOP en la mano.

Emma: Es pura intuición, querida. TOP me parece un gran chico y confío en tu buen juicio. Ya lo sabes.

_____ recordó entonces otra cosa. Las palabras que le dirigió Emma durante el banquete de la boda de Logan: «_____, tú eres mi proyecto final. Me niego a dejar este mundo sin verte felizmente casada. Creo que se impone un viaje a Nueva York». Sacudió la cabeza. «Imposible», se repitió. Pero entonces, ¿a qué se debía la expresión culpable de aquellos dos?

Tu: ¿Qué me estáis escondiendo?
Emma: No estamos escondiéndote nada. Sólo estoy complacida de que todo haya salido de la manera que yo esperaba… —respondió Emma.
Tu: ¿Y cómo es eso? —le preguntó ______, todavía recelosa.
Emma: Ya me conoces. Sólo quiero verte feliz —Emma se removió en su asiento, incómoda.
Tu: ¿Y qué hiciste tú para que eso sucediera? —_____ miró a uno y a otro—. ¿Qué diablos habéis podido hacer los dos? Porque es evidente que estáis escondiendo algo.
Emma: Absurdo —pronunció la anciana, pero sin atreverse a mirarla.
Tu: ¿TOP? ¿Qué es eso que mi abuela no quiere decirme?
TOP: _____, ¿no podríamos hablar de esto más tarde… a solas?
Tu: Hasta ahora lo que sentía era solamente una intuición, sin ninguna evidencia concreta. Pero dado que tú acabas de admitir que sí hay algo entre vosotros dos, necesito saberlo de una vez. Ahora mismo.
TOP: Preferiría no hacer esto ahora —la incomodidad de TOP no podía resultar más evidente.
Emma le puso entonces una mano en el brazo, un gesto que no le pasó desapercibido a ____.
Emma: Me temo que nos tiene acorralados —pronunció la anciana, nada encantada con la perspectiva.
La molestia que antes había sentido _____ en el estómago se convirtió en un doloroso nudo.
Tu: ¿Acorralados? ¿A qué diablos te refieres?
TOP: A esta maldita farsa —dijo, y se levantó para acercarse a ella e intentar tocarle una mejilla.
Pero ____ retrocedió; necesitaba espacio para pensar.
Tu: Así que os conocéis.
Emma: Acabamos de conocernos —terció Emma.
Tu: No intentes distraernos, abuela. ¿Cómo os conocisteis? ¿Dónde?

TOP y Emma se miraron como cediéndose mutuamente la palabra, mientras Emma los miraba expectante, con el corazón acelerado. Finalmente fue él quien habló primero.

TOP: Nos conocimos en la finca de los Montgomery hace unas semanas, cuando Emma me contrató —dejó escapar un gemido y se pasó una mano por el pelo, ya despeinado.
Tu: ¿Que te contrató? —ésa era una posibilidad que nunca había contemplado.
TOP: Podríamos hablar de esto más tarde. Por favor…

_____ detectó el tono de súplica de su voz, pero lo ignoró.

Tu: ¿Te contrató para hacer qué?
TOP: Para vigilarte, informarla de tus actividades y protegerte.

Era como si alguien le hubiera arrancado las palabras del pecho, pero el conocimiento de que también TOP se sentía dolido no consiguió atenuar el impacto que recibió _____.

Capitulo 35



Tu: Por favor, compórtate un poco, abuela…

Emma: De acuerdo. Bueno, siéntense de una vez. ¿Me permitirán o no que disfrute de un joven amor como el vuestro?

TOP: Señora Montgomery…

Emma: Llámame Emma —lo interrumpió la anciana—. De verdad que me alegro muchísimo de verte aquí. Si le caes bien a mi nieta, con eso es suficiente para mí. _____, abre una botella de vino.

____ empezó a sospechar. Había contado con la aprobación de Emma, aunque sólo fuera por respeto al buen juicio de su nieta. Pero también había esperado que lo acribillara a preguntas antes de darle su pleno visto bueno.

Y la molestaba que su abuela se mostrara tan complaciente. No porque quisiera ver a TOP sometido a un proceso inquisitorial, sino porque no conseguía comprender por qué Emma no se mostraba más insistente e inquisitiva.

Tu: ¿Por qué no charláis un rato los dos y se conocen un poco mientras yo intento encontrar una botella de vino decente? —se le ocurrió que, quizá si los dejaba solos, Emma podría hablar con más libertad. Y quizá entonces desaparecería la molesta sensación que ella misma estaba sintiendo en el estómago.

Emma: Buena idea —asintió la anciana—. Toma asiento, TOP.

____ suspiró de alivio: todavía había esperanza para ella. TOP se sentó lentamente a su lado, como si estuviera a punto de enfrentarse a un pelotón de fusilamiento en vez de a una abuela de ochenta y cinco años.

Tu: No te dejes intimidar por ella, TOP —le aconsejó antes de desaparecer en la cocina.

_____ se dedicó a buscar una botella de vino en los armarios, sin éxito, y al cabo de un rato se levantó para echar un vistazo al salón por la puerta entreabierta. Emma y TOP ya se habían abismado en una conversación. Parecían dos conspiradores.

Sin saber por qué retornó la molestia que antes había sentido, a modo de mal presagio. Cuando volvió a reunirse con ellos, se hizo de repente el silencio. Un silencio tan extraño a un carácter como el de Emma que _____ sintió un estremecimiento.

Tu: No hay vino.

Emma se encogió de hombros.

TOP: Supongo que las dos tendrán que hablar de un montón de cosas, así que…

Pero _____ lo detuvo poniéndole una mano en el hombro.

Tu: Por favor, no te vayas.

TOP se vio nuevamente obligado a sentarse con Emma.

TOP: Tu abuela me ha dicho que en alguna ocasión le gustaría ver mi Mustang.

Tu: ¿Ah, sí?

Emma: Sí. Adoro los coches antiguos.

_____ entrecerró los ojos, sospechando de inmediato.

Tu: ¿Desde cuándo? A ti te gustan los nuevos, último modelo. Cuanto más rápido, mejor. ¿No es eso lo que dijiste cundo el juez se negó a jubilar su viejo Lincoln? Le dijiste que podía enterrarse en él —musitó.

Emma: Bueno, sí, pero tu padre es un papanatas. El coche de TOP sí que debe de tener carácter, y…

Tu: Si apenas conoces a TOP, ¿cómo puedes decir una cosa así? —con las manos en las caderas, se encaró con su abuela—. Desde que entró por esa puerta, todavía no le has hecho ni una sola pregunta indiscreta. Eso no encaja para nada contigo, porque lo haces incluso con la gente a la que conoces bien. Tú no conoces a TOP, así que debería ser pasto de tus preguntas y… —de repente se interrumpió.

Se quedó helada. Recordó de pronto las técnicas casamenteras que su abuela había utilizado con Cat y Logan. Imposible. Su abuela y TOP no podían conocerse de antes.

Capitulo 34



TOP: Espero que ésta sea una buena ocasión para… — TOP se interrumpió nada más entrar en el salón y verla en compañía de su huésped.


Tu: Hola, TOP —lo saludó _____.

Se había quedado helado. No era de extrañar.

Tu: Quiero presentarte a mi abuela —se levantó del sofá, y ayudó a Emma a hacer lo mismo—. Te he hablado tanto de ella que supongo que ya es como si la conocieras…

A TOP se le había quedado congelada la sonrisa, y ____ supuso que no debía de estar muy contento por aquella repentina reunión familiar. Aun así, la entusiasmaba la perspectiva de presentar a las dos personas que más quería en el mundo.

Tu: TOP, ésta es mi abuela, Emma Montgomery. Abuela, éste es mi… nuevo vecino, TOP.

Dado que la posesión de la llave por parte de TOP ya evidenciaba el tipo de relación que mantenían, _____ optó por presentarlo como vecino suyo para ahorrarle cualquier mal trago. Emma podría sacar las conclusiones que quisiera.

Emma: Es un placer —Emma saludó a TOP con expresión radiante.

_____ pensó que, evidentemente, el hecho de haber visto a un hombre en su apartamento debía de haber complacido mucho a su abuela. Después de tanto tiempo sin recibir noticias suyas, la anciana debía de estar frotándose las manos ante el interrogatorio que se avecinaba. Le tendió la mano y él se la estrechó suavemente, con formal cortesía.

TOP: El placer es mío.

Emma: Yo esperaba un saludo más cordial por parte del hombre al que ha escogido mi nieta.

_____ fue incapaz de reprimir una carcajada. TOP, ruborizado, le estrechó la mano con algo más de calidez.

Emma: Así está mejor. Ahora sentémonos para que pueda escuchar todos los detalles. A mi edad, no corro el riesgo de que se me alboroten demasiado las hormonas —se dirigió a _____.

Capitulo 33



Tu: Primero Logan y Cat, ahora tú —la abrazó, emocionada—. ¿Qué estás haciendo aquí?

Emma: No pensaba dejar pasar otro cumpleaños tuyo sin visitarte —la miró de cerca, examinándola con atención—. Estás preciosa. Te haría falta engordar un poco, pero sigues siendo la ____ de siempre.

Observó a su vez a su abuela, admirada.

Emma seguía conservando su majestuosa y hermosa apariencia de siempre, con su cabello blanco recogido y su elegante vestido de diseño, inmaculado a pesar del largo viaje a Nueva York.

Tu: Tienes un aspecto maravilloso, abuela.

Emma: Pues claro que sí —sonrió la anciana—. Y puedes dar gracias a Dios de que tú lleves mis genes. Pero estás eludiendo mi pregunta, jovencita. ¿Quién más tiene la llave de tu apartamento?

_____ tomó a su abuela de la mano y la llevó a sentarse al sofá.

Tu: Tenemos que hablar de un montón de cosas —de repente aquellos meses de silencio le parecieron una carga, y ansió desahogarse con la única persona con la que podía hacerlo.

Emma no le echaría nada en cara, porque ella misma la había educado para ser independiente y tomar sus propias decisiones. Pero cuando conociera a TOP, a buen seguro que lo sometería a una especie de proceso inquisitorial. ____ esperaba o bien poder advertir antes a TOP, o bien poner a su abuela sobre antecedentes para reducir el impacto de su interrogatorio.

Tu: Hay un hombre de por medio —empezó a decir ____, decidida a no ocultarle nada—. Le amo.

Como si hubiera sido a propósito, en aquel momento se oyeron unos golpes en la puerta, seguidos del ruido de una llave en la cerradura. Era TOP. Aquél era el momento menos oportuno de todos. No había tenido tiempo de informar a Emma de lo más básico, ni de poner a TOP sobre aviso.

Emma: Supongo que es él, ¿no? —inquirió Emma.

Tu: Pues sí, y procura comportarte, por favor — ____ sabía que, cuando quería, Emma podía ser la interlocutora más desagradable del mundo.

Emma: Yo siempre me comporto. ¿Se trata del vecino que conoció tu hermano?

Tu: Sí —se apresuró a responder ____. Sólo esperaba que su hermano hubiera sido discreto.

TOP: ¿_____? —La voz de TOP resonó en el apartamento, mientras se acercaban sus pasos—. Tenemos que hablar.

Emma: Parece que todo el mundo aquí necesita hablar —comentó la anciana con una carcajada.

Tu: Sssshhh — ____apretó los dientes. Aunque no podía estar más contenta de ver a su abuela, estaba empezando a lamentar aquella sorpresiva visita.
 

Capitulo 32



_____ salió a toda velocidad del estudio. No sabía por qué, pero sentía la imperiosa necesidad de volver a casa… casi como temiendo que no estuviera TOP si no se daba la prisa suficiente. Así que corrió, prometiéndose que tan pronto como lo viera, tan pronto como lo tuviera delante, pronunciaría aquellas dos palabras que temían la mayoría de los hombres. La palabra con la que ella misma temía ahuyentarlo.
Sin embargo, no estaba dispuesta a dejarse llevar por el miedo. Antes de conocer a TOP, había querido salir de su caparazón, de la protección y de la falsa seguridad que le habían ofrecido el apellido y el dinero de los Montgomery. Se había despojado de todas aquellas trampas, pero hasta que se encontró con TOP no llegó a descubrir la esencia de la mujer que llevaba dentro. A ____ Montgomery no le impresionaban ni la posición social ni el dinero, así como tampoco se dejaba influir por las apariencias. Le interesaba más lo que había en el corazón de una persona que lo que llevaba en su cartera, y era la sinceridad lo que valoraba por encima de todo.
Si encontraba tan atractivo a TOP no era sólo por su inherente sensualidad, aunque tenía que admitir que era su apariencia lo que le había deslumbrado al principio. TOP representaba la antítesis de todo aquello con lo que había crecido… porque era un hombre abierto, honesto y verdadero. Incluso cuando le había confesado su aversión al compromiso, había confiado lo suficiente en ella como para decirle la verdad.
Y antes de nada, lo que ____ le debía era precisamente la verdad. Lo amaba y tenía toda la intención de revelarle sus verdaderos sentimientos. Incluso aunque eso le costara perderlo para siempre.
Entró en su apartamento, sorprendida al encontrar la puerta abierta.

Tu: ¿TOP? —aunque le había dejado su llave para que recogiera el equipo de Marcus, no podía imaginárselo siendo tan poco cuidadoso como para dejar el apartamento abierto—. ¿Todavía sigues aquí?

****: ¿Qué, si sigo todavía aquí? Acabo de llegar ahora mismo. Ha sido el viaje más largo del mundo. Por supuesto, si tu padre no me hubiera retirado el carné de conducir, a mis ochenta y cinco años, habría conducido yo. Imagínate lo aburrido que es estar tres horas sentada en una limusina mientras el chófer va a noventa todo el rato.

Tu: ¿Abuela? —inquirió _____, corriendo hacia el salón.

Emma: ¿Qué otra persona tiene la llave de tu apartamento? —le preguntó Emma, de pie en el centro de la habitación, con los brazos bien abiertos.

Capitulo 31



Empezó a sudar, dándose cuenta de lo bien que lo conocía aquella mujer. ____ había dicho que sus fotos eran un reflejo de sus sentimientos por lo que la rodeaba, y TOP tenía la prueba en sus manos. Lo que sentía por él se podía palpar en cada instantánea, y al verse a sí mismo a través de sus ojos, tomó conciencia de lo muy profundo que era ese sentimiento. Tan profundo como el suyo, que ya estaba enamorado…
Musitó una maldición. Jamás había pensado en la posibilidad de que ____ llegara a enamorarse de él. Había estado demasiado ocupado pensando en la imposibilidad de su relación y en las abismales diferencias que los separaban. Diferencias que aún persistían. Con el corazón acelerado, se dio cuenta de lo apurado de su situación. Amor, cariño… todo eso era lo que sentía por ____, pero… ¿le perdonaría ella su engaño? La mujer que había intentado labrarse una vida propia al margen del apellido Montgomery, ¿comprendería que él le había estado ocultando una verdad tan trascendental como que, durante todo ese tiempo, había estado trabajando para Emma Montgomery?
TOP volvió a dejar las fotografías tal y como las había encontrado y se levantó. Después de lanzar una última mirada a la cama donde había pasado los mejores momentos de su vida, se dirigió hacia la puerta. No quería estar allí cuando volviera ____, porque necesitaba tiempo para pensar. La verdad, el único medio que podía garantizar el futuro de su relación, también podía separarlos para siempre. Pero por mucha necesidad que tuviera de contárselo a ____, su ética profesional y su respeto hacia Emma exigían que hablara primero con la anciana.
Si Emma se ponía furiosa, y tenía razones suficientes para hacerlo, podría reclamarle el dinero que ya se había gastado en el caso… y TOP necesitaba pensar en su madre antes de tomar cualquier decisión. Si la decisión sólo hubiera dependido de él, habría estado dispuesto a devolverle hasta el último céntimo, pero también era responsable de su madre.
Y sin embargo su madre, TOP estaba seguro de ello, lo comprendería. Bien podía aligerar esa carga de sus hombros. Al haber vivido ella misma la experiencia del amor, no podría negarle a su hijo lo mismo, incluso aunque ello significara retrasar su traslado a una residencia en mejores condiciones. Además, ya encontraría otra manera de financiar la atención que necesitaba, aceptando quizá más casos y trabajando más horas. La posibilidad de conservar a ____ a su lado hacía que mereciera la pena cualquier sacrificio.
Pero quedaba el mayor riesgo de todos, el único que le asustaba más que cualquier otra cosa, y ese riesgo era ____. Cuando se destapara el engaño, muy bien podría expulsarlo para siempre de su vida.

Capitulo 30



Permitirle a ____ que fuera a trabajar al día siguiente y después al parque, sola, fue una de las cosas más difíciles que había hecho ____ en toda su vida. Y no porque se preocupara por su seguridad, sino porque sabía que aquello representaba el final.
Respecto al encargo de Emma, formalmente había cumplido con todo lo que se le había pedido, y su trabajo estaba terminado. Durante toda la mañana y primera hora de la tarde la había estado llamando para informarla de ello, pero, según sus sirvientes, no estaba disponible para atender llamadas de teléfono. TOP no sabía qué diablos quería decir eso exactamente, excepto que tendría que retrasar su informe final… un informe que, por otro lado, no tenía ninguna gana de entregarle. Miró su reloj. Eran cerca de las cinco y todavía tenía que bajar el equipo de masaje y dejárselo al portero, así que sacó la llave que le había dado ____ y entró en su apartamento. Al pasar al dormitorio el aroma del aceite de coco asaltó sus sentidos. Jamás olvidaría aquella fragancia, que siempre asociaría con el cuerpo desnudo de____, tenso de deseo, esperando a que le hiciera el amor. Aquella confianza que le había otorgado permanecería para siempre en su corazón. Sólo esperaba que una vez que ella descubriera la verdad, le diera alguna oportunidad…
Se había acercado a la mesilla para recoger las cintas de música y los frascos de aceites cuando su mirada se posó en la cama. Evidentemente ___ había estado muy ocupada aquel día, pero no sólo en el estudio de fotografía para el que trabajaba. Ahora que pensaba sobre ello, cuando se habían separado aquella mañana, TOP había supuesto que era en el estudio donde tenía intención de pasar el día. Pero al parecer había tenido otras cosas que hacer, entre las cuales figuraba la de revelar fotos.
Sobre la cama había un álbum abierto, con fotografías sueltas y desperdigadas sobre el colchón. Fotografías de TOP. De TOP descargando su Mustang, jugando al baloncesto en el parque, lavando el coche… y durmiendo en su cama la noche anterior. Se quedó sobrecogido de sorpresa. Por primera vez en su carrera, alcanzaba a vislumbrar lo que se sentía al ser objeto y no sujeto de una investigación, a ser el observado y no el observador.
Sentándose en la cama, colocó todas las fotos sobre la colcha, observándolas con detenimiento. ____ era una gran fotógrafa. Ya había visto fotografías suyas y sabía lo bien que se le daba capturar y retener la vida en imágenes. Pero aquéllas eran distintas y, de repente, TOP se dio cuenta de que había logrado captar su alma: cada aspecto de su personalidad, desde el tipo que intentaba ser uno más entre los chicos de la calle, hasta el hombre saciado y contento después de haber hecho el amor. ____ había descubierto y saboreado todas aquellas facetas.

Capitulo 29



Dormido, el cabello le caía sobre la frente, atenuando la dureza que tenían sus rasgos y su expresión durante el día. Pero seguía siendo tan sexy como siempre. La sensualidad formaba parte de su ser. Estaba tumbado de espaldas, con un brazo sobre la cabeza, la sábana deslizada hasta la cintura. El vello de su pecho descendía en una fina línea por su abdomen hasta desaparecer bajo la sábana. Y lo que había debajo…
El corazón se le aceleró y empezó a excitarse. ____ no necesitaba ver lo que había debajo de aquella sábana, porque lo había memorizado hasta el último detalle. No era sólo el aspecto de su erección, sino también su textura entre sus dedos, y dentro de su propio cuerpo. Por vez primera comprendía la metáfora compuesta que describía aquella parte del cuerpo masculino como formada por acero y terciopelo. Suave al contacto, pero dura y poderosa.
Si sólo se tratara de eso… si sólo fuera atracción sexual y deseo lo que sentía por TOP, todo sería mucho más fácil. Se acurrucó contra su cuerpo. Enterrada en lo más profundo de su ser, se escondía una ternura y una suavidad que conocía muy poca gente. Una infancia y una adolescencia de trabajo duro y pobreza lo habían moldeado como persona, pero ____ había descubierto un aspecto mucho más vulnerable: su amor por su madre enferma, su dedicación por los niños pobres y desfavorecidos del mundo, y la preocupación que había demostrado por su bienestar y seguridad. Debajo de aquel exterior de tipo duro que tanto la había atraído, se ocultaba el hombre al que amaba.
Sigilosamente se levantó de la cama y cruzó la habitación. Recogiendo su cámara, enfocó a TOP. Le había sacado fotografías inmerso en variadas actividades, pero el hombre que yacía en aquel momento delante de ella era el hombre de sus sueños, y si desperdiciaba aquella oportunidad, tal vez nunca se le presentara otra. Aquellas fotos serían lo único que tendría ____ para nutrir su corazón y su alma durante las largas y solitarias noches que se avecinaban.
Con un nudo de emoción en la garganta, empezó a sacarle fotos, moviéndose por la habitación y capturándolo desde diferentes ángulos. En lo más profundo de su corazón, sabía que aquellas instantáneas eran las mejores que había hecho en su vida, porque cada una de ellas contenía una parte fundamental de sí misma. Porque, muy pronto, esas imágenes serían lo único que le quedaría de TOP.

Capitulo 28



Tu: Eres demasiado generoso —rió ____—. Supongo que eso quiere decir que puedo admitir que no me importa que seas mi protector, siempre y cuando esté justificado. ¿Sabes? Me gusta saber que alguien me aprecia lo suficiente como para velar por mí. Siempre es mejor eso a que lo haga alguien que recibe dinero de mi padre por hacerlo.
TOP maldijo en silencio. Odiaba vivir aquella mentira.
TOP: Necesitas olvidarte de la familia Montgomery. Dejarla atrás, superarla.
Tu: Eso me resulta mucho más fácil cuando estoy contigo —se acurrucó contra él, bostezando, y TOP apagó la luz de la mesilla.
El silencio invadió la habitación. ¿Había imaginado alguna vez que encontraría tanta paz y serenidad al lado de una mujer?, se preguntó TOP. Y con ____ Montgomery, precisamente: la nieta de un cliente, de una familia y un mundo tan distintos a los suyos. Casi tuvo que reprimir una carcajada.
Aunque una parte de su ser todavía creía que algún día ____ echaría de menos su anterior vida de lujos, casi se arrepentía de pensar algo semejante. Se trataba de un prejuicio bien arraigado, pero prejuicio al fin y al cabo. No era de la misma opinión el hombre que conocía tan bien la bondadosa naturaleza de ____ Montgomery.
Sin duda alguna, se había enamorado demasiado como para poder dar marcha atrás. Pero si optaba por luchar, tenía una encarnizada batalla por delante…

___ se despertó con un sobresalto. No estaba segura de qué era lo que la había despertado, pero una vez despierta no hizo más que dar vueltas y vueltas, incapaz de volver a dormirse. ¿Cómo podía haberse acostumbrado tan rápidamente a la presencia de TOP? ¿Y cómo se acostumbraría a estar sola otra vez una vez que él se hubiera ido? Encendió la pequeña lámpara de una esquina de la habitación, y no se sorprendió de que TOP ni se inmutara. Dormir tan profundamente era algo normal en él. Además, lo había dejado agotado. Evocó la sensación de sus labios en aquellos lugares tan íntimos, abrasándola y grabándola a fuego con sus caricias. Y ella le había dejado hacer. Porque nada era más sagrado que su corazón, y TOP se lo había robado casi sin quererlo.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Capitulo 27

Tu: ¡TOP! —gritó su nombre, alzando las caderas.
Una inmensa satisfacción asomó a sus ojos un instante antes de agarrarla de los hombros para hundirse nuevamente en ella. A partir de entonces nada pudo detener el clímax que tanto habían estado demorando. Mientras se movía en interior, hacia dentro y hacia fuera, cada embate la hacía sentir más, ansiar más… Hasta que el orgasmo estalló como una explosión, destrozando todo aquello que creía seguro y fiable y dejándola más expuesta y vulnerable que nunca.
Pero no estaba sola. TOP estaba con ella, estrechándola entre sus brazos y alcanzando su propio orgasmo en aquel preciso instante, con igual intensidad que el suyo. Cuando las convulsiones de ____ empezaron a atenuarse, sin desaparecer por completo, TOP le apartó el cabello de la cara y la besó en los labios. No fue un beso suave ni tierno, sino posesivo y exigente que la emocionó hasta hacerla llorar.
Finalmente se derrumbó en sus brazos, tan agotado como ella.
TOP: Feliz cumpleaños, ____ —le murmuró al oído.
«Te amo», pensó ella, pero se guardó aquellas dos palabras en lo más profundo de su corazón, intuyendo que TOP no querría escucharlas.

TOP desató los nudos de los pañuelos, liberándola. Le dio un masaje en cada muñeca, dándose cuenta por primera vez de la magnitud de la confianza que ____ había depositado en él. ____ valoraba sobre todas las cosas su independencia y su libertad, y aun así le había permitido que le hiciera aquello… sin hacerle preguntas.
TOP: ¿Estás bien?
Tu: Nunca he estado mejor —se acurrucó en su regazo.

TOP se relajó, lleno de una felicidad tan inmensa que le daba miedo. El, un hombre que no necesitaba a nadie, necesitaba a aquella mujer tanto como el oxígeno para respirar. No era algo fácil de admitir. Y no veía ninguna solución a la vista… excepto la verdad. Y eso era algo que todavía no estaba preparado para revelar. No mientras no hubiera arreglado antes algunas cosas, y celebrado el cumpleaños que le había prometido a ____: un cumpleaños que nunca olvidaría… por buenos motivos, y no malos.
TOP: ____, tenemos que hablar.

Tu: No es necesario hablar —deslizó una mano por su vientre plano, descendiendo cada vez más.
Su erección parecía estar conforme con ella. De nuevo volvía a desearla.
TOP: No cuando se trata de tu seguridad. Hoy has corrido un gran riesgo. Un riesgo enorme.

Tu: Tienes razón. Lamento haberte preocupado tanto y te agradezco que fueras a buscarme. ¿Sabes? He pensado mucho últimamente. Me he liberado de mi familia, del dinero y de los compromisos que entrañaba. Para conseguirlo, necesitaba demostrarme a mí misma que podía ser independiente. Lo único que lamento es haberte asustado a ti en el proceso.
TOP: Bueno, supongo que eso puedo perdonártelo —bromeó, besándola en el pelo.

Capitulo 26

TOP se tumbó a su lado en la cama y la acarició íntimamente.
TOP: Tan caliente y húmeda… para mí —murmuró. Deslizaba los dedos por sus sensibles pliegues, excitándola cada vez más.
Con un suspiro, ____ cerró los ojos y se dedicó a disfrutar plenamente de aquellas sensaciones. De TOP. Con las manos atadas y las piernas abiertas, plenamente expuesta, en la oscuridad, lo encontraba tododoblemente erótico. Aun así, se llevó una sorpresa cuando sintió de repente sus labios en la cara interna de sus muslos, y más todavía cuando aquellos labios encontraron sus más femeninos secretos y empezaron a embeberse en ellos. Sus fuertes manos le separaron aun más las piernas mientras su boca obraba una magia que nunca antes había sentido ____. Su lengua delineaba todos los contornos de su sexo, memorizando su sabor y descubriendo lo que la hacía gemir y convulsionarse de placer.
____ descubrió que si gemía de una determinada forma, aquella perversa lengua profundizaba sus caricias, y si alzaba las caderas, sus dedos le separaban mejor los finísimos pliegues, facilitando un mejor acceso a su boca. Su contacto siempre era tierno y suave, incrementándose cada vez en ritmo y presión. Su cuerpo se estremecía al borde del orgasmo. Olas de placer empezaban a anegarla por dentro, acercándola al clímax mientras se aferraba con fuerza a los barrotes de la cabecera de la cama. Hasta que ya no pudo soportar ni un minuto más de aquella deliciosa tortura.
Tu: ¡Oh, por favor! Por favor… —sollozaba, con los ojos todavía cerrados y el cuerpo tenso de deseo y anhelo como la cuerda de un arco.
Sin previo aviso TOP se colocó encima de ella y se hundió en su interior, concediéndole exactamente lo que le había rogado. Su magnífica erección alivió maravillosamente su agonía, hasta que de pronto se retiró, dejándola vacía e inerme.
Tu: Otra vez — ____ apenas reconocía aquella voz suplicante como propia. ¿Cómo habría podido hacerlo cuando su hipersensible y tembloroso cuerpo tampoco le resultaba familiar? Jamás antes había sentido tanto en tan poco tiempo.
La mirada de TOP contenía una intensidad de sentimientos que reflejaba la suya propia, provocándole un nudo de emoción en el pecho que amenazaba con ahogarla. Y aun así, esperó. ¿A qué? ____ lo ignoraba.

Capitulo 25

TOP: Porque me estás distrayendo con esas manos tuyas, y ha llegado la hora de que descubras lo que significa sentirse absolutamente indefenso… como me sentí yo cuando te fuiste hoy al parque.
Se había preocupado terriblemente. Habría sido capaz de cortarse un brazo con tal de que nada le sucediera. El único motivo por el cual todavía no se lo había echado en cara no era otro que aquella inesperada celebración de cumpleaños. Se estiró a un lado para abrir el cajón de la mesilla y sacar el par de pañuelos de cuello que había guardado allí antes.
____ abrió mucho los ojos, pero no protestó. De hecho, parecía estar gozando de cada instante. TOP le alzó una muñeca y empezó a hacerle un ligero masaje con las dos manos.
TOP: Quiero que me des el visto bueno para hacer esto.
Tu: Te lo doy.
Casi podía leerle el pensamiento, y de repente ansió poder ser todo aquello que ella creía que era. Ató la punta de un pañuelo a una de las barras de la cabecera de bronce y le aseguró la otra a la muñeca, antes de hacer lo mismo con la otra mano.
TOP: ¿Estás cómoda?
Tu: Excitada —murmuró.
TOP: De eso se trata.
Al mirarlo, comprendió que le estaba diciendo la verdad. No había ninguna otra persona en el mundo en quien confiara tanto como para entregarle su cuerpo, su corazón y su alma. Con las manos atadas de aquella forma, nunca se había sentido más vulnerable ante nadie. Ni más excitada.
Tu: Necesito que hagas algo por mí.
TOP: Me temo que no estás en situación de pedir favores —repuso con una sonrisa.
Tu: Desnúdate. Una vez que estemos los dos desnudos, podrás hacer conmigo lo que desees.
TOP se desabrochó el botón superior de la camisa y se la sacó limpiamente por encima de la cabeza para dejarla caer al suelo. Los pantalones siguieron el mismo camino, de modo que finalmente quedó ante ella completamente desnudo. Desnudo y excitado.
Tu: ¿No llevas ropa interior?
TOP: Sé de cierta persona que me ha mantenido demasiado ocupado como para ponerme a pensar en cosas tan básicas como lavar la ropa.
____ se echó a reír, pero no podía apartar la mirada de su erección. Aunque habían hecho el amor más de una vez, su tamaño y fortaleza seguían asombrándola. Los pezones se le endurecían, y su sexo comenzó a humedecerse. No había nada que pudiera hacer para esconder aquellas femeninas reacciones a su mirada, en el caso de que hubiera querido hacerlo. Y no quería porque abrirse a él de todas las formas imaginables era su única oportunidad de retenerlo junto a sí cuando todo terminara.
 

Capitulo 24

TOP: Tenías razón. Sí que puedo —pronunció, levantándola de la camilla para tumbarla en la cama—. Dado que no me enteré hasta esta mañana de que era tu cumpleaños, no he tenido tiempo de prepararme. No quiero que te lleves una decepción.
Sabía que su tiempo de estar juntos tenía que llegar a su fin, pero se negaba a renunciar a ____ sin oponer resistencia. Por el momento no había nada que pudiera hacer para evitarlo; sin embargo, lo primero que haría al día siguiente sería desenredar aquel cúmulo de mentiras. Mientras tanto, se concentraría en ella con la esperanza de que algún día llegara a perdonarlo. Y de que pudiera existir un futuro para su relación.
Tu: Tú nunca podrías decepcionarme.
Si supiera lo muy falsa que era aquella frase… TOP tuvo que obligarse a dejar de pensar en sus propias mentiras. Los grandes ojos castaños de ____ buscaron su mirada, llenos de emoción y necesidad, cautivándolo.
Tu: No quiero regalos. Sólo te quiero a ti.
TOP: Entonces estábamos pensando en lo mismo, corazón —porque lo que le tenía reservado era un regalo procedente de lo más profundo de su ser—. Pero necesito tu cooperación. Y también tu confianza.
Tu: La tienes —declaró sin vacilar.
«Así de fácil», pensó TOP. «Y así de complicado». Estaba a punto de demostrarle lo que se sentía al perder el control… de la misma manera que ella le había hecho perder el suyo. Se inclinó para besarla ligeramente en los labios, y ____ le echó los brazos al cuello, atrayéndolo hacia sí.
TOP: No, no —pronunció, apartándole las manos y colocándoselas a los costados.
____lo miró curiosa. TOP le abrió la sábana en la que todavía seguía envuelta, desnudándola por delante y revelando sus senos a su hambrienta mirada. Quería que no olvidara jamás ese cumpleaños. Comenzó a lamerle un pezón, humedeciéndole la punta y la aureola. Olía y sabía tan maravillosamente bien… Sólo el hecho de concentrarse en su placer podía capacitarlo para conservar el control, y se detuvo un momento para soplar ligeramente sobre la zona que acababa de bañar en saliva.
____ emitió un gemido estrangulado, que lo hizo temblar de deseo. Le pasó luego una mano por el cuello en un intento de atraerlo hacia sí, diciéndole sin palabras lo que necesitaba…
TOP: Me estás obligando a hacer algo que no quiero, corazón.
Tu: ¿Y eso? —inquirió ella, con voz ronca de deseo.
 

Capítulo 23

El teléfono sonó en el mismo momento en que TOP entró en su apartamento. La visita que le había hecho a su madre le había levantado el ánimo; algo normal, ya que parecía que no había nada que pudiera minar la moral de aquella mujer. El aparato sonó una vez más. El hecho de saber que probablemente se trataba de Emma amenazaba con echar a perder su mejorado estado de ánimo, pero, por otra parte… ¿qué sentido tenía retrasar lo inevitable?
TOP—descolgó el auricular.
Emma: ¡Buenas tardes! —la alegre voz de Emma resonó al otro lado de la línea, alta y clara.
TOP: Hola, Emma —deliberadamente omitió cualquier frase que incluyera la palabra «bueno».
Emma: ¿Se acostó muy tarde anoche?
TOP: ¿Significa esa pregunta que me estuvo llamando esta mañana?
Emma: Sí. Quería advertirle que Logan pretendía hacerle a ___ una visita sorpresa, pero supongo que lo descubrió de la peor manera posible, ¿verdad?
TOP: ¿Perdón?
TOP estaba a punto de ahogarse en su propio sentimiento de culpa. La anciana no podía conocer lo que estaba pasando entre ____ y él. Si era así, le quitaría el caso y el apartamento en un santiamén. Y, evidentemente, una vez que Logan estaba al tanto de las actividades nocturnas de ____, existía la posibilidad de que Emma también lo estuviera…
Emma: Estuve llamando desde las nueve. No estaba en casa anoche, ni a primera hora de la mañana, ni durante toda la tarde… Ha estado muy ocupado. De todas formas supongo que sabrá que Logan y Cat hicieron una aparición repentina… porque sigue vigilando de cerca todos los movimientos de ____, ¿verdad?
TOP: Por supuesto — sacudió la cabeza—. Quiero decir, sí, sé que ha venido su nieto.
TOP se había sentido con libertad de visitar a su madre sabiendo que Logan y Cat mantendrían entretenida a ____ durante todo el día. No había tenido que preocuparse de que se le ocurriera ir al parque o meterse en otro lío con el hermano mayor de Kurt.
Emma: Logan es un hombre maravilloso —comentó Emma—. Me costó un poco que se relacionara con Catherine, pero tengo que reconocer que estuve a la altura de ese desafío.
TOP: Por supuesto.
Emma: ¿Qué hay de ____?

Al escuchar ese nombre, a TOP se le contrajo el estómago de necesidad, de anhelo. Y de una culpa inmensa. No tenía ganas de revelar ninguna información sobre la vida privada de ____ a Emma. A su cliente. A la persona a la que debía lealtad. No quería informar a Emma de que ____ tenía muchas amistades, o de que sacaba fotografías para un folleto solidario, un trabajo admirable. Ni siquiera quería revelarle que era feliz. Aquello le parecía una traición de la peor especie.
Pero ya había aceptado un adelanto para sus gastos en la misión, había comenzado a vivir en un apartamento cuya renta pagaba Emma y había puesto a su madre en una lista de espera para conseguir atención personalizada, en una residencia mucho más cómoda que la que tenía. Profesionalmente hablando, le había prometido a Emma el mejor de los servicios. Pero, a un nivel personal, a su madre le había prometido todavía más. Estaba obligado para con las dos. Negándose a plantearse dónde podía encajar ____ en un escenario semejante, se concentró de nuevo en la conversación con su abuela.
TOP: Ya casi he terminado con la misión. Tengo toda la información necesaria para que se quede tranquila por lo que respecta a su nieta. Sólo necesito un día o dos más para rematarlo todo —«para acechar al atacante del parque e informar a la policía de sus actividades», añadió TOP para sí. Una vez que la policía empezara a vigilar a aquel tipo, su trabajo habría tocado a su fin—. Cuando llegue ese momento, le entregaré un informe definitivo.
De repente Emma profirió un extraño sonido, como si se ahogara, y empezó a toser.
TOP: ¿Se encuentra bien? —le preguntó.
Emma: Sí —siguieron unos segundos de silencio, durante los cuales la anciana debió de beber unos tragos de agua—. Perdone. Lo que quería decir es que estoy impresionada por la rapidez con que ha ejecutado su trabajo.
TOP se imaginó en aquel momento a ____ yaciendo desnuda bajo su cuerpo. Emma no sabía ni la mitad de lo que había pasado.
TOP: Gracias.
Emma: No necesito un informe escrito. Con su palabra me vale.
TOP: Se lo agradezco, pero siempre cierro mis casos así. Bueno, me ha encantado trabajar para usted. Como ya le he dicho, dentro de un par de días le entregaré en persona toda la información necesaria.
Colgó el auricular y se dedicó a ordenar todo lo posible el apartamento. Pero su mirada vagaba incesantemente hacia la puerta, como si pudiera ver lo que estaba sucediendo al otro lado del pasillo, en el piso de enfrente. Le desgarraba el deseo de volver a ver a­­ ____. De repente, el teléfono sonó de nuevo.
TOP: Creía que ya habíamos terminado… —pronunció nada más descolgar.
*******: Te has equivocado de persona, hombre.

TOP: Hola, León.
TOP escuchó atentamente el motivo de la llamada de León y maldijo entre dientes. La punzada de culpa que antes había experimentado adquirió otro significado. ____ había vuelto al parque. Aquel carácter tan independiente que tenía la iba a llevar a la tumba… sobre todo si algo le había sucedido. Colgó violentamente el teléfono y salió del apartamento a toda velocidad.

Cuando llegó, TOP se encontró con la escena que León le había descrito: un enjambre de gente arremolinada frente a un edificio, con un coche de policía aparcado delante. Estaba sudando de miedo. Y no dejó de sudar hasta que logró ver a ____, sana y salva. Sin embargo, muy a pesar suyo, todavía no logró acercarse a ella.
*****: Hey, hombre.
Al escuchar aquella voz, se volvió hacia el chico larguirucho y avispado a quien debía eterna gratitud.
TOP: ¿Qué ha pasado, León?
León: A tu chica se le da muy bien meterse en problemas. Se presentó de pronto con su cámara colgada al cuello, preguntando a todo el mundo cosas como si alguien había visto a Bobby, cuando todo el mundo sabe que Bobby no quiere que le vea nadie. Y luego sacó a su hermano pequeño, cuando todo el mundo sabe que Bobby tiene a Kurt para que le haga los recados, si sabes lo que quiero decir…
TOP: Aparentemente nadie quiere acercarse demasiado a Bobby — musitó una maldición.
León: Así es —asintió León—. Como te estaba diciendo, esa chica se quedó sola con Kurt y luego fue Bobby quien se quedó a solas con ella.
TOP: ¿Qué sucedió? —inquirió, con un nudo en el estómago.
León: Hubo suerte. La señora Ramones conoce bien a su hijo y avisó a la poli.
TOP: Antes de que alguien resultara herido…
León: Sí, y antes de que me vean por aquí, me largo ahora mismo…
TOP: Ya nos veremos en las canchas, León.
Luego se concentró en ____. La multitud ya se había dispersado y los agentes de policía estaban subiendo al coche patrulla cuando TOP se acercó al viejo edificio. No pretendía recriminarla en público, pero cuando estuvieran a solas…
TOP: Hola, ____.
Tu: ¡TOP! —Se levantó rápidamente de donde estaba sentada—. ¿Qué estás haciendo…?
TOP: No importa.

Evidentemente estaba sorprendida de verlo. Y evidentemente también percibió en seguida su sombrío humor, porque retrocedió un paso con gesto inseguro y volvió a sentarse. Le lanzó una inocente sonrisa a la que TOP, en otras circunstancias, habría sido incapaz de resistirse.
Tu: ¿Conoces a la señora Ramones? —miró a la señora que se encontraba su lado—. Es la madre de Kurt. ¿Te acuerdas de Kurt? ¿El niño de la foto que te enseñé?
TOP: Recuerdo la foto —pronunció entre dientes—. Encantado de conocerla, señora Ramones —estrechó la mano de la mujer, deteniéndose en la expresión cansada y llorosa de su rostro prematuramente envejecido.
La señora le explicó que ____ se había presentado en su casa, con la foto incriminadora en la mano. Con el mayor tacto posible ____ le había presentado la prueba de que su hijo mayor estaba enredado en asuntos de drogas, explicándole que la idolatración que le profesaba Kurt podía acarrearle serios problemas. Luego se había llevado a Kurt a comprarle un helado. Fue de regreso a casa cuando se encontró con Bobby Ramones.
Tu: Pero la policía estaba esperando, y yo les había entregado la foto. Tienen a Bobby detenido —dijo____—. En cuanto a Kurt, hay un programa escolar que le servirá de gran ayuda para salir adelante.
Seguía nerviosa después de lo sucedido, lo cual no era de extrañar. TOP, por su parte, acababa de aprender algo trascendental sobre ella. Dejando a un lado su carácter imprudente, ____ tenía un gran corazón… y por eso la amaba.
Fue en aquel preciso instante cuando tomó conciencia de su amor por ella. La miró con los ojos muy abiertos y expresión temerosa, como si todavía quisiera echarle en cara que hubiera corrido un riesgo tan grande, a la vez que ansiaba estrecharla entre sus brazos y sentir que estaba a salvo. Podría luego decirle lo orgulloso que se sentía de ella y…
Pero no haría nada de eso. Porque no tenía ningún derecho sobre ____ Montgomery. No cuando su relación entera estaba basada en una gran mentira… su mentira. Un engaño que sólo él podría corregir. Y lo corregiría. Tenía que hacerlo si quería dar una oportunidad a su futuro.
Sabiendo que no podía hablar con ____, no mientras aquel doloroso nudo en la garganta amenazara con ahogarlo, TOP se volvió hacia la madre de Kurt.
TOP: Si me necesita para algo, llámeme —sacó de su cartera una tarjeta de presentación y se la entregó—. Tengo algunos contactos con servicios sociales que tal vez puedan servirle cuando liberen a su hijo. Intentaré que Bobby consiga un trabajo decente.
La mujer lo abrazó, emocionada. Y TOP también se emocionó. Aquella mujer le recordaba demasiado su origen. Pero era como si los recuerdos de su triste pasado no le dolieran ya, simplemente estaban allí, existían. Y TOP tenía la sensación de que era a ____ a quien tenía que agradecérselo. Por comprenderle. Por haberle aceptado como la persona que antaño había sido.

TOP: ¿Lista para irnos? —le tendió la mano a ____.
Lo miró con expresión insegura, hasta que finalmente aceptó su mano y dejó que la ayudara a levantarse.
Tu: Si estás pensando en gritarme, te advierto que tengo los oídos muy sensibles —le advirtió.
TOP se echó a reír, aunque su estado de ánimo no era precisamente de lo más desenfadado.
TOP: Tienes muchas cosas que son muy sensibles —le murmuró al oído—. No esperaba que tus oídos no lo fueran. Pero, no te equivoques, vas a tener que escuchar lo que tengo que decirte.
____ alzó los ojos al cielo, pero no dijo nada.

Tu: Le encontraron cocaína a Bobby Ramones. Con los cargos de posesión y tráfico de droga, me temo que va a estar encerrado una temporada —le comentó____.
Vio que TOP seguía tensando la mandíbula. No había abierto la boca durante todo el trayecto en metro y, en aquel momento, cuando se encontraban frente al edificio de apartamentos, ____ esperaba aligerar un poco el ambiente antes de que cada uno se metiera en su piso. Suponía que aún no había asimilado la repentina aparición de su hermano y, evidentemente, había empezado a retraerse de nuevo. Por lo demás, todavía estaba demasiado furioso con ella.
TOP: No te engañes con Bobby. Si confiesa y le da a la policía alguna pista sobre el pez gordo, no tardará en regresar a las calles y tú volverás a estar como antes —el humor de TOP no podía ser más sombrío.
Tu: Si hubieras estado por aquí, yo te habría avisado de que tenía intención de ir al parque —le comentó____, tentando su suerte y cruzando los dedos.
No era necesario que supiera que había tenido que enfrentarse a aquel asunto ella sola. No había tenido más remedio. Por muy asustada que se hubiera sentido, era algo que había tenido que resolver sin ayuda. Para demostrarse que era capaz de cuidarse a sí misma y de intervenir en el mundo sin el dinero o el respaldo de la familia Montgomery y Sin la ayuda de TOP.
TOP: No me mientas —añadió sin soltarle la mano, mientras la guiaba hacia la entrada del edificio—. Y tampoco te mientas a ti misma diciéndote que esto ya ha terminado. Porque no terminará hasta que yo no me asegure de ello.
Percibiendo la necesidad que sentía de estar al control de la situación, ____ asintió.
TOP: De acuerdo.
El silencio se prolongó entre ellos mientras subían en el ascensor, y ____ renunció a intentar encontrar una forma de arreglar las cosas mientras él no se tranquilizara. Porque TOP seguía paralizado de miedo por dentro al pensar lo cerca que había estado ella de sufrir algún daño. Hasta que la adrenalina no dejara de correr por sus venas, no tenía nada más que decir. De repente, cuando dobló la esquina del pasillo, se detuvo en seco.
Un desconocido se encontraba frente a la puerta del apartamento de _____, con una maleta en la mano, un equipo de música en el suelo y una camilla plegable apoyada contra la pared.
Tu: ¡Marcus! —exclamó ____ con una mezcla de sorpresa y deleite, y se apresuró a lanzarse a sus brazos.
Marcus: No me digas que te has olvidado de la tradicional sorpresa de cumpleaños de tu abuela —el hombre fingió un tono ofendido.
TOP se aclaró la garganta.
TOP: ¿Y qué sorpresa es ésa, si se puede saber?
Marcus: Oh, Marcus Taylor, masajista. A su servicio —se volvió hacia él, tendiéndole la mano.
Masajista. Una intrusión que en absoluto necesitaba TOP. De todas formas le estrechó la mano, seguro de una cosa: de que no podría soportar el pensamiento de que aquel hombre tocara a ____. No le importaba que ese tipo se ganara la vida con sus manos, ni lo muy profesional que pudiera ser. No iba a ponerle las manos encima a ____.
TOP: ¿Cuánto le pagan por una sesión? —le preguntó mientras se llevaba una mano a la cartera.
Tu: ¡TOP! —le recriminó ____, ofendida, en el mejor tono indignado de los Montgomery.
Ignorando aquella protesta Marcus citó una suma verdaderamente astronómica, y sólo por una hora de trabajo.
TOP: Voy a proponerle algo —le dijo mientras contaba el dinero que tenía y se lo iba entregando billete a billete—. La señorita y yo queremos estar solos. Seré yo quien le haga ese masaje. Esto debería cubrir el alquiler del material y algo más. Tómese la tarde libre, haga el favor.
____ asistió a aquel diálogo, o más bien monólogo, con la boca abierta.
Marcus: ¿____? —Marcus se volvió hacia ella, desorientado.
A modo de incentivo adicional, TOP añadió un último billete de cien dólares al fajo que ya le había dado.

Marcus: Vaya, lo cierto es que me viene muy bien para comprarle a mi novia el anillo de compromiso del que se ha encaprichado… —comentó el hombre, algo avergonzado.
TOP: Al menos lo empleará en un buen fin —repuso.
Miró a ____. Sus cálidos ojos castaños se habían oscurecido de placer y se echó a reír. Con una risa cantarina, contagiosa. TOP pensó irónico que disponía de otros medios para salirse con la suya, pero aquél era sin duda el más efectivo. Y, por lo que se refería a su cartera, el sacrificio valía la pena.
TOP la había echado del dormitorio mientras se preparaba. En aquel instante ____ paseaba nerviosa de un lado a otro del salón, hirviendo de expectación y deseo. No se hacía ilusiones. Aún seguía furioso, pero al menos había sentido celos de Marcus. Lo suficiente para sobornarlo.
Se estremeció, consciente de que por mucho que amara su recién conseguida independencia, también la encantaba la posesiva actitud de TOP. Siguió esperando mientras él se encargaba de su sorpresa de cumpleaños, incapaz de creer que se hubiera olvidado del ritual de Emma. Cada año desde que cumplió los dieciocho, Emma había enviado a su masajista particular a su nieta a modo de regalo especial, con el lema «si cuidas bien tu cuerpo, lo demás vendrá solo». Como ____ padecía de jaquecas desde que era niña, generalmente provocadas por la tensión de vivir bajo las reglas de una familia tan estricta y con tantas y constantes discusiones, Emma había insistido en que siguiera aquel particular método de cura. Lo que había empezado como una forma de terapia se había convertido en un regalo de cumpleaños del que ____ disfrutaba plenamente… y que ansiaba recibir todos los años.
TOP: Venga —la llamó de pronto TOP —. La camilla ya está lista. Te deje la sábana encima de la cama. Saldré cuando te hayas cambiado.
____ sintió un delicioso cosquilleo en su interior mientras entraba en el dormitorio. ____ se había metido en el cuarto de baño a esperar allí a que se desvistiera, tal y como habría hecho Marcus. Se desnudó, ignorando los estremecimientos que la recorrían. Porque sabía que aquello no iba a ser un simple masaje…
Envuelta en la sábana, se tumbó boca abajo en la camilla.
Tu: Ya está —gritó, y apoyó la cabeza en los brazos, esperando.
La puerta del cuarto de baño se abrió.
TOP: ¿Qué música prefieres? —le preguntó.
Tu: Mmm… la cascada —nada la relajaba más que el lejano estruendo de la cascada acompañado de unos acordes de violín.
TOP puso en el equipo la cinta adecuada y bajó la intensidad de las luces hasta dejarlas en penumbra. A los pocos segundos ____ reconoció el exquisito aroma del aceite de coco. Estaba cada vez más expectante. Por fin las grandes y cálidas manos de TOP empezaron a hacer su trabajo, comenzando por los pies y trazando lentos círculos en sus plantas, relajando músculos que no sabía que tenía. La tensión empezó a abandonar poco a poco su cuerpo…
Prosiguió con los tobillos y las pantorrillas, tomándose su tiempo antes de llegar a los muslos… donde la relajación cedía su turno a la excitación sensual. Sus largos dedos resbalaban por la cara interior de sus piernas ascendiendo cada vez más, explorando lugares que ningún masajista se habría atrevido a tocar.
Tu: No estoy muy segura de que esto responda a la definición habitual de «masaje».
TOP: Bueno, pensé que podríamos forzar un poquito las reglas —deslizó un dedo por su húmedo sexo, arrancándole un gemido—. Al fin y al cabo, mañana es tu cumpleaños —se acercó más, hasta abanicarle el oído con su cálido aliento—. A no ser que tú tengas alguna objeción.
Tu: Ya te dije que durante demasiado tiempo siempre fui una buena chica.
La acarició íntimamente una vez más antes de retirarse y romper todo contacto, ____ se estremeció, frustrada.
TOP: Tranquila —le dijo él con una voz ronca que consiguió inflamarla aun más.
____ alzó la cabeza a tiempo de ver cómo se untaba nuevamente los dedos de aceite. Un brillo de pasión y deseo fulguraba en sus ojos. ¿Eran imaginaciones suyas o había creído distinguir un violento dolor en aquella mirada, una desesperación que no creía posible?
Sabía que TOP no había planificado aquella intimidad. De hecho, desde la llegada de su hermano, probablemente lo que había planificado era retirarse, retraerse de nuevo. Aquel interludio debía de ser su manera de aligerar la tensión que había vivido antes, cuando ella estuvo en peligro. ____ también era consciente de que su propia y abrasadora necesidad era, en cierta medida, un desahogo de miedo y adrenalina.
Volvió a sentir las manos de TOP en sus caderas y sus nalgas, acercándose de nuevo a aquel inexplorado territorio de su cuerpo. Una inesperada punzada de gozo y alegría la atravesó al ver la satisfacción que brillaba en sus ojos. Tal vez la desesperación que antes había vislumbrado en su mirada se debía a la necesidad que sentía de aprovechar al máximo el poco tiempo que le quedaba.
Ese descubrimiento la impulsó a querer ofrecerle todo lo que tenía. Todo y más. De esa manera, cuando abandonara su vida, jamás olvidaría a ____ Montgomery. Lo miró con avidez, devorándolo con los ojos.
Tu: Sólo he sido mala contigo —una seductora sonrisa se dibujó en sus labios.
En esa ocasión TOP deslizó los dedos todavía más profundamente dentro de su sexo, en una caricia lubricada por el aceite de coco y por su propia y femenina humedad.
TOP: ¿Qué tal?
Tu:No está mal… pero puedes hacerlo mejor.

Capitulo 22

____ se despertó con un estremecimiento, dándose cuenta de que se había separado de TOP en algún momento de la noche. Se habían quedado dormidos abrazados, exhaustos, encima del edredón, pero cuando perdió el contacto con su cálido cuerpo instantáneamente percibió el cambio.
TOP: ¿Estás bien? —le preguntó él.
Tu: Sí. Sólo tengo un poco de frío —eso era mejor que admitir que había echado de menos su contacto corporal A TOP le habría parecido algo ridículo, ya que había dormido a su lado durante las últimas horas. Lo último que quería era asustarlo con sus reacciones.
Aunque estaba oscuro, las luces de la calle se filtraban en la habitación y ____ pudo admirar su maravilloso cuerpo. Se estremeció de nuevo, en esa ocasión porque al mirarlo había tomado conciencia de lo afortunada que era al haber conocido a TOP. Era un hombre tan bondadoso y cariñoso como sexy, que la había aceptado tal cual era, sin tener en cuenta su apellido o su dinero.
TOP: ¿____? Acabo de preguntarte si querías que nos metiéramos bajo el edredón —su voz interrumpió sus reflexiones.
Tu: Oh, sí. Pero hay algo que quería hacer primero —se estiró para recoger las fotos que estaban sobre la mesilla de noche.
TOP: ¿Es que ya no estás cansada?
Tu: Tengo mucha resistencia. Con sólo que descanse un poco ya estoy recuperada. A no ser que tú prefieras dormir…
TOP: Corazón, creo que en cuestión de aguante puedo estar a tu altura —replicó—. ¿Qué era lo que tenías en mente? ¿Acaso es… lo que me estoy imaginando? —inquirió con voz sensual.
____ encendió la lámpara de la mesilla y se volvió para mirarlo.
Tu: Quitarte esos pensamientos de la cabeza… al menos por el momento —había retirado el edredón y se había reunido con TOP en la cama, olvidándose de lo muy sola que se sentiría una vez que él no estuviera a su lado.
TOP: ¿Qué es lo que tienes ahí?
____ bajó la mirada al álbum que tenía en la mano, súbitamente avergonzada. Lo que en la oscuridad le había parecido una buena idea, no le parecía ya tanto con las luces encendidas. A oscuras se le había ocurrido que a TOP le gustaría ver las fotografías que había sacado en el parque. Había pensado que así comprendería lo que la arrastraba como un imán a reunirse siempre con aquellas madres trabajadoras y sus niños en el parque. Que estaría interesada en ella y en la pasión que la guiaba. Pero a la cruda luz de la lámpara, ____ podía ver su situación tal cual era.

Aquello era una simple aventura. Una aventura apasionada, desde luego, pero al fin y al cabo una intrascendente relación a corto plazo. Y un hombre que le había dejado claro que no estaba interesado en ninguna relación que entrañara un compromiso, tampoco estaría interesado en conocer en profundidad a ____ Montgomery.
Incluso aunque ____ hubiera cometido la estupidez de enamorarse de él.
De repente se quedó asombrada. Sí, se había enamorado de TOP. Apretó el álbum de fotos contra su pecho.
Tu: Oh, no es importante.
TOP: Lo dudo —delicadamente le quitó el álbum de las manos y abrió la cubierta—. Son tus fotos.
____ sólo pudo asentir en silencio.
TOP: En tus ojos puedo ver lo muy especiales que son para ti.
Tu: Forman parte de mi ser. Demuestran que puedo conseguir lo que me proponga —se encogió de hombros—. Qué tontería, ¿verdad?
TOP: No es ninguna tontería. Tampoco lo son las cosas que tú deseas, y eso es algo, por cierto, que me gustaría saber. ¿Qué es lo que deseas?
La pasión todavía brillaba en sus ojos y la respuesta brotó por sí sola.
Tu: ¿Aparte de ti?
TOP: Aparte de mí —sonrió.
Tu: ¿Has oído hablar alguna vez de la organización solidaria CHANCES?
TOP: Vagamente.
Tu: Se ocupa de los niños desfavorecidos. Me han contratado para hacer las fotos de su nuevo folleto, además de un reportaje para la revista Town and Country. Espero poder mostrar a mi familia y amigos cómo es la vida real, esa dura realidad que desconocen, y recaudar al mismo tiempo dinero para una buena causa —se echó a reír, algo avergonzada.
TOP: Me gustaría verlas —un brillo de admiración se dibujó en los ojos de TOP.
Tu: La mayor parte de las fotos son de críos. Adoro a los niños, y capturarlos en fotografía disfrutando de la vida, ajenos a los problemas de su ambiente… bueno, creo que no hay nada más bonito que eso.
TOP: ¿Alguna vez has pensado en tener hijos?
Tu: Sí, en varias ocasiones —desvió la mirada. Lo cierto era que le habría encantado tener una familia. Una familia unida y cariñosa, por completo distinta de la que ella había sufrido.
En aquel preciso instante se dio cuenta de que quería tener aquella familia con TOP. Con el hombre que no contraía compromisos. Tragándose el nudo de emoción que sentía en la garganta, volvió a mirar el álbum de fotos.
Tu: Echa un vistazo a éstas —cambió deliberadamente de tema—. Les he dado copias gratis a los padres para que ellos también puedan disfrutar de las imágenes de sus hijos. Y eso es todo —señaló el libro—. Es una especie de amplio muestrario de la vida.
TOP: Mi madre te comprendería tan bien… —le comentó, acariciándole el cabello—. Amaba la vida. Incluso cuando peor nos iban las cosas económicamente hablando, cuando se pasaba todo el día fregando suelos para vivir, seguía valorando y apreciando las cosas pequeñas. Las mariposas en primavera y los cristales de nieve en invierno.
La atrajo hacia sí, y ____ se acurrucó contra su pecho. Tanto si lo supiera como si no, acababa de abrirle una ventana al interior de su alma. Colocó una mano sobre su pecho desnudo, sabiendo que TOP había escogido aquella oportunidad para abrirse porque había percibido la dificultad que, de pronto, ella había sentido de mostrarle aquellas fotos.
Tu: Y ahora tu madre no puede ver aquellas cosas que tanto amaba…
TOP: Sólo ve sombras —sacudió la cabeza. Una fugaz expresión de dolor atravesó su rostro.
Tu: TOP, necesitas tener en cuenta que la vida continúa para ella de muchas maneras. Me refiero a todas esas cosas que lleva dentro, en su interior. Aquí —se dio un golpecito en el pecho, cerca del corazón—. Y aquí —se señaló la cabeza—. Incluso aunque nunca más vuelva a ver una puesta de sol, siempre la acompañará el recuerdo de su imagen.
TOP la miró fijamente. Lo primero que asomó a sus ojos fue la sorpresa, seguida de la gratitud.
TOP: Debí de haber imaginado que lo comprenderías.
Tu: No sé por qué pudiste pensar que no lo haría —le tomó una mano—. Hasta ahora sólo hemos hablado de tu madre, pero… ¿y tu padre? Nunca te he oído hablar de él.
TOP: Era un buen hombre. Murió cuando yo tenía ocho años, de un ataque al corazón.
Tu: Lo siento. Y yo que me he estado quejando de que mis padres me ignoraban… Al menos los tenía conmigo…
TOP: No digas eso. Un niño tiene derecho a esperar amor y cariño por parte de sus padres —le apretó la mano, y ____ se dio cuenta de que no sólo estaban compartiendo confidencias, sino también consuelo. Era una maravillosa sensación.

Había transcurrido mucho tiempo desde la última vez que había podido sincerarse con alguien. Durante su adolescencia, siempre había contado con el consuelo y el apoyo de Logan. Su pobre hermano había pasado demasiadas noches dándole masajes en las sienes para aliviarla de las jaquecas producidas por las incesantes discusiones entre sus padres. Discusiones al otro lado de las paredes, discusiones que creían que nadie más podía oír: porque el matrimonio Montgomery jamás discutía en público, ya que exteriormente siempre ofrecía una imagen perfecta. Cuando ____ creció, sin embargo, ya no tuvo a nadie en quién apoyarse.
Ahora tenía a TOP. Apoyó la cabeza en su hombro advirtiéndose al mismo tiempo de que no se acostumbrara demasiado a ello, pero su corazón parecía negarse a enfrentarse con la verdad. Hasta que se separaran, él era suyo.
Tu: No estoy diciendo que tuviera una vida perfecta, pero comprenderás que he sido un poco ridícula al hablarte de mansiones y coches lujosos, de criados… —se interrumpió, suspirando—. Por mucho que suene a tópico, el dinero no puede comprar la felicidad.
TOP: Yo no creo que hayas sido ridícula. Creo que has recorrido un largo camino para madurar. Pero has llegado hasta aquí y deberías sentirte orgullosa —señaló el álbum y comenzó a mirar las fotos, admirado.
____ ya no estaba preocupada por lo que pudiera pensar TOP de sus fotos, si las aprobaría o no: ya lo sabía. Aprovechando aquel momento para reflexionar sobre la conversación que acababan de tener, comprendió que contaba tanto con su aprecio como con su respeto. La aceptaba tal cual era, sin secretos ni escondites. Y allí, en aquellas fotografías, estaba todo ante su vista.
Absorto en la contemplación de las fotos, TOP pensó que a esas alturas sabía ya más cosas sobre ____ de lo que debería. Sabía no sólo lo que la encendía y excitaba, sino también lo que motivaba sus actos. En aquellas instantáneas del parque, con los niños balanceándose en los columpios empujados por sus padres, o las madres sosteniendo a los críos en brazos, estaba descubriendo muchísimas cosas de ella. En realidad ____ quería todo aquello que no había tenido durante su infancia y adolescencia: una verdadera familia. Pero, mientras tanto, estaba intentando ayudar a la gente que más lo necesitaba, y no con dinero, sino con algo mucho más valioso. Estaba regalando a toda aquella gente de vida dura y sacrificada recuerdos que atesorar. El tipo de recuerdos que jamás se habían permitido el lujo de poseer.
Tu: Hoy es domingo —la suave voz de ___ cortó sus reflexiones—. Hoy querrás visitar a tu madre, ¿no?
TOP: Sí. A eso de las cuatro. Generalmente me quedo a cenar con ella —le habría encantado que ____ lo acompañara, pero no podía pedírselo. Con ello sólo le estaría asegurando un mayor dolor y decepción para cuando tuvieran que separarse.

También tenía que pensar en su madre: su batalladora madre que quería verlo casado y que incluso había recurrido a sus vecinas para recabar información acerca de sus hijas solteras. No había forma de que pudiera presentarse con____. Su madre había perdido la vista, no la inteligencia. Sacaría las conclusiones acertadas sobre ____, y luego TOP tendría que explicarle por qué había tenido que dejarla marchar… con lo que recibiría una buena reprimenda por su impropio comportamiento.
En aquel instante contempló una fotografía tomada en un soleado y luminoso día, en la que destacaban los rostros felices de los niños del parque. No había ni rastro de tristeza ni desilusión en sus expresiones.
TOP: Es increíble lo diferente que parece el parque visto a través de tus ojos.
La miró. ____ se había ruborizado: estaba resplandeciente de orgullo por su trabajo. TOP pasó la página siguiente del álbum. En la fotografía ya no se veía el parque, sino una avenida en sombras. En el centro de la imagen había un chiquillo de aspecto travieso saludando a la cámara, pero fue una mancha roja en el trasfondo lo que más llamó su atención. Cuidadosamente sacó la foto del álbum.
Tu: ¿Qué estás haciendo?
TOP: Observándola de cerca —acercó la instantánea a la luz—. Vaya, es curioso…
Tu: ¿Qué pasa?
Sentada a su lado, ____ se apoyó en él para mirar la foto por encima de su hombro. Sus senos desnudos le rozaban la espalda. Sólo entonces se dio cuenta TOP de que estaban allí los dos, desnudos, hablando de sus vidas, compartiendo su pasado con toda comodidad. Como había visto hacer a sus padres en cierta ocasión, de niño, cuando una mañana entró en su habitación sin llamar. Como una veterana pareja de casados.
Tu: ¿Y bien? ¿Qué es? —insistió ella.
TOP se obligó a concentrarse de nuevo en la fotografía.
TOP: Si no me equivoco, se trata del mismo tipo que te atacó. ¿Cuándo tomaste esta instantánea?
Tu: El día del ataque.
TOP: Llevaba la misma camiseta roja raída. Fue en lo primero que me fijé después de oír tu grito. El fogonazo del rojo. Fíjate bien en lo que tiene en las manos.
Tu: Es difícil verlo — ____ se acercó más—. Vi a Kurt, el niño pequeño, salir de la zona de juegos sin que su madre lo advirtiera. Le gusta irse detrás de su hermano mayor.
TOP: ¿Lo encontró?
Tu: No. Siempre se esfuma. Por lo que me dijo su madre, hace lo mismo en el colegio. Bueno, el caso es que seguí a Kurt hasta la avenida que está detrás del parque. Se volvió, me vio siguiéndolo y comprendió que lo habían pillado. Él sabía que yo iba a llevarlo con su madre, pero aquella expresión suya me pareció única, así que le saqué la foto.

TOP: Y captaste mucho más que el rostro travieso de un niño. Parece que tu atacante lleva en la mano una bolsa de polvo blanco.
Tu: Déjame ver —tomó la foto—. Yo no acierto a verlo. ¿Cómo puedes tú…?
«Pura intuición», se dijo TOP. Siendo un adolescente había sido testigo de demasiadas situaciones semejantes, y había tenido mucha suerte de no haber caído él mismo en aquellas tentaciones.
TOP: Ya te dije que yo crecí en un barrio como éste. Esta foto es problemática.
Tu: Eso explica lo de la nota —susurró ____.
TOP: ¿Qué nota? —le preguntó, súbitamente tenso.
____ suspiró profundamente y se estiró para sacar una arrugada nota de papel de la papelera que estaba debajo de la mesilla. Después de entregarle la carta, se acurrucó contra él y le dio un beso en el cuello.
TOP: No intentes distraerme, ___. ¿Cuándo recibiste esto?
Tu: Esta tarde. Kurt me lo entregó cuando estaba sentada en la zona de juegos. Es tan inocente…
TOP musitó una maldición.
TOP: ¿Y aun así tomaste el metro esta noche?
Tu: Si te tranquilizas un poco y recuerdas bien, no llegué a salir de la estación. Di una vuelta completa… porque durante todo el tiempo sabía que tú me estabas siguiendo. Estaba a salvo.
TOP: ¿Tienes alguna idea de lo que significa esta foto? —blandió la fotografía en el aire.
Tu: Que el hermano mayor de Kurt está metido en líos de drogas, y que Kurt está viendo demasiadas cosas para su edad.
TOP: Eso también. Pero también quiere decir que tú tomaste constancia de algo ilegal en una película fotográfica. Ellos lo saben, y no quieren correr el riego de que decidas hacer algo en contra suya. En otras palabras: eres un objetivo viviente —vio que se estremecía al escuchar aquellas palabras—. No deseo asustarte, sólo quiero que lleves cuidado.
Tu: Bueno —deslizó las manos por su cintura—, me temo que has conseguido ambas cosas. Así que es una suerte tenerte a ti para que me protejas.
TOP: Recuerdo muy bien que antes rechazaste mi ayuda…
Tu: Soy una persona independiente, no estúpida. También conozco mis limitaciones.
TOP era consciente de la enorme confesión que acababa de hacerle­ ____, después del esfuerzo que le había costado alcanzar su independencia. No era una persona que pidiera fácilmente ayuda. Incluso se había resistido a sus intentos de protegerla durante la semana anterior.

TOP: ¿Sabes lo que me gusta de ti?
Tu: ¿Qué? —los ojos de ____ brillaron de curiosidad.
TOP: Que eres una mujer muy inteligente.
Tu: ¿Porque admito que te necesito?
TOP sacudió la cabeza. No era tan sencillo.
TOP: Porque estás deseosa de comprometer la independencia que tan duramente te has ganado hasta que resolvamos este asunto. Mañana me dedicaré a hacer algunas preguntas en el parque mientras tú trabajas allí. Con un poco de suerte, para la hora de la comida ya tendré algunas respuestas.
Tu: ¿Cómo sabías que pretendía bajar al parque?
TOP: Porque te conozco.
Tu: ¿Y no vas a intentar disuadirme?
TOP: ¿Serviría de algo? —le preguntó, encogiéndose de hombros.
Tu: De nada —rió ella.
TOP: Por eso lo mejor que puedo hacer es bajar allí antes, vigilar el terreno y echarte un ojo. León, el chico de la cancha de baloncesto, tiene un montón de contactos. Descubriré algo. Tú procura tomar alguna precaución mientras estés allí.
TOP se dijo que lo que había empezado como una simple indagación de información para su abuela acababa de convertirse en algo mucho más personal: una cruzada particular para mantener a salvo a ____.
____ apoyó las manos sobre su pecho, deslizando las palmas por sus tetillas.
TOP: ____, esto es serio.
Tu: Lo sé. Y mi detective privado se encargará de hacer frente a la amenaza. Mientras tanto, seré yo quien se encargue de ti.

Un timbre insistente sacó a TOP de su sueño. Envuelto en el calor de____, no tenía deseo alguno de moverse. Unos golpes sistemáticos no tardaron en acompañar al timbre de la puerta. A su lado, ____ gruñó.
Tu: ¡Fuera!
TOP: Vaya, eres una persona de mal despertar, ¿eh? —TOP se inclinó para besarla en una mejilla—. ¿No vas a abrir tú?
___ no contestó, como si hubiera vuelto a quedarse completamente dormida. TOP se rió entre dientes, dándose cuenta de que incluso le gustaba aquel mal humor matutino suyo. Se puso los vaqueros.
TOP: ¿Seguro que no quieres abrir tú? Los vecinos podrían murmurar.
A modo de respuesta, ___ se tapó los oídos con la almohada. TOP no dejó de reír mientras se dirigía hacia la puerta… hasta que echó un vistazo por la mirilla. En el umbral había una joven y atractiva pareja, muy bien vestidos los dos: los reconocía porque había visto fotografías suyas en el apartamento de ____. El hombre miraba preocupado su reloj mientras la mujer llamaba de nuevo.

Si antes TOP había tenido muy pocas ganas de abrir la puerta, muchas menos tenían ahora. Miró hacia el dormitorio.
****: Vamos, abre, ____—exclamó una voz masculina al otro lado de la puerta—. Soy yo, Logan. El portero nos dijo que estabas aquí…
TOP gruñó. No tenía elección.
Logan frunció el ceño con expresión sombría cuando la puerta se abrió de par en par y descubrió a TOP, descalzo y vestido únicamente con unos vaqueros.
TOP, por su parte, tampoco parecía muy complacido con la situación. No tenía hermanos, pero sabía sin lugar a dudas que si hubiera estado en el lugar de Logan, le habrían entrado ganas de matarlo. Aunque su hermana fuera ya una persona adulta…
****: Oh —la mujer fue la primera en hablar. Era rubia e iba vestida con unos vaqueros y una camiseta negra—. Me llamo Catherine, soy la cuñada de ____. Y éste es su hermano, Logan… —al ver que no decía nada, le dio un codazo en las costillas—. Y tú deja de fruncir el ceño. ____ es una mujer adulta: tiene tanto derecho como nosotros a vivir su vida —se dirigió de nuevo a TOP—. ¿Y tú eres…?
TOP sonrió. Otra vez se encontraba con un miembro de aquella familia que le caía bien desde el primer momento.
TOP: soy TOP Vecino de ____—se dijo que bastaba con aquel mínimo de información, sobre todo cuando los detalles eran demasiado elocuentes…
Después de saludar a Catherine, le tendió la mano a Logan. Tras vacilar durante algunos segundos, el hermano de ____ acabó por estrechársela, reacio.
Logan: Pero esto no significa que acepte la situación —musitó.
Tu: Entonces menos mal que no necesito tu permiso —la voz de ____ resonó a espaldas de TOP.
Se volvió para mirarla, vestida con una larga bata azul. Mientras la veía saludar ambos con un cariñoso abrazo, TOP sintió un nudo de emoción en la garganta: aquel gesto ilustraba lo mucho que amaba, y era amada, por su familia. Y la gran cantidad de cosas a las que había renunciado yéndose a vivir sola a Nueva York. Y también lo convencido que estaba de que, finalmente, ____ terminaría volviendo a la vida que había dejado atrás. Un día muy cercano. Incluso aunque ella misma aún no se hubiera dado cuenta de ello.
A TOP le había sido concedida aquella única noche. La claridad del día no tardaría en llegar.
Tu: ¿Qué estáis haciendo aquí? —le preguntó a su hermano.
Logan: ¿Creías que podías estar tanto tiempo sin comunicarte con nosotros y sin que supiéramos nada de ti?
Tu: Lo siento. La verdad es que me alegro de que hayáis venido.
Catherine: Además —añadió Catherine—, no queríamos perdernos tu cumpleaños.

TOP: ¿Cumpleaños? —repitió.
Logan: Sí, su cumpleaños. Mañana —Logan arqueó una ceja con gesto divertido y TOP captó en seguida su tácito mensaje: «¿Te has acostado con mi hermana y ni siquiera sabes que su cumpleaños es mañana? ¿Hasta qué punto conoces a ____?».
«Lo suficiente», se contestó TOP. Demasiado bien, y un detalle tan pequeño como la fecha de su cumpleaños no podía cambiar lo que había sucedido entre ellos. Pero sabía muy bien cuándo debía retirarse, y aquél era sin duda el momento más oportuno. Mientras ___ hacía pasar a Logan y a Catherine al apartamento, regresó al dormitorio para terminar de vestirse. Se negaba a pensar o a analizar sus sentimientos mientras no hubiera salido de allí.
Cuando abandonó el dormitorio los encontró a todos sentados en el salón. La habitación todavía estaba sembrada de velas, aunque el surtido de artículos de seducción ya había desaparecido.
Tu: Ven a hablar con Cat y con Logan, TOP—le invitó____—. Si tienes suerte, puede que te cuenten cómo llegaron a conocerse. Mi abuela escogió cuidadosamente a Cat, luego los hizo coincidir y se las arregló para encerrarlos juntos en un armario, en medio de una fiesta.
TOP: Por lo que me has contado de ella, tu abuela debe de ser algo fuera de lo normal.
Tu: Pues no sabes ni la mitad —palmeó el sofá, a su lado—. Anda, siéntate. Logan ya ha terminado su habitual sermón de hermano protector.
TOP vaciló, pero ____ no lo notó, o fingió no advertirlo. Su dulce risa flotó en la sala, desgarrándole el corazón. Sería ese sonido lo que más echaría de menos.
TOP: Tengo que marcharme —se preguntó si su excusa parecería tan falsa como lo era en realidad.
Tu: Oh, no. Todavía no. ¿Y si me visto y bajo a buscar algo para desayunar? —inquirió ____.
TOP suspiró profundamente. Negarse le estaba resultando cada vez más difícil.
TOP: ¿Y si bajara yo? Quédate tú aquí con Cat y Logan.
Resplandeciendo de alegría, ____ asintió con la cabeza; evidentemente suponía que TOP iba a quedarse a desayunar con ellos. Pero no lo haría. Abandonó el apartamento dando un portazo. Había entrado en la vida de ____ mediante una mentira. Además, se había acostado con, ella sabiendo que la estaba engañando y, en una hora, estaría informando sobre su vida a su abuela. No tenía ningún sentido socializar con su familia como si fuera un buen amigo o algo más. A ____ ciertamente no le gustaría la verdad cuando la descubriera… así como tampoco a su hermano.
Tu: ¿Dónde está el bebé? —le preguntó ____ a su hermano, minutos después de la brusca salida de TOP.

Logan: En casa con Emma, y deja de cambiar de tema. ¿Quién es ese tipo?
Catherine: ¿Quieres dejarle en paz? —le recriminó Catherine, solidarizándose con ____.
Logan: ¿Dejaste tú en paz a tu hermana Kayla cuando empezó a salir con Kane? —replicó él.
____ se dispuso a disfrutar de aquella discusión tan familiar, y a la vez tan inofensiva. Los había echado terriblemente de menos y les estaba muy agradecida por aquella visita: sólo deseaba que hubiera tenido lugar en otro momento. Por la forma en que TOP se había retirado, después de subirles el desayuno, ____ era consciente de que su sorpresiva aparición había echado a perder el calor y la intimidad de la noche que habían pasado juntos. Había replegado velas, y, en esa ocasión, no le resultaría tan fácil hacerle volver.
Después de su corta visita, ____dejó a Logan y a Cat en el hotel y finalmente se quedó sola. Se sentía inquieta y nerviosa. Todavía corría por sus venas la adrenalina liberada por la noche que había pasado con TOP, y a esas alturas del día no podía quedarse quieta en casa. Además, tenía que hablar con la madre de Kurt antes de que el crío siguiera los pasos de su hermano mayor.
En cuanto a su propia seguridad personal, se dijo que no tenía sentido preocuparse por eso. No cuando el futuro de un inocente niño como Kurt estaba en juego. Así que agarró su cámara y se dirigió a los bajos fondos