domingo, 19 de mayo de 2013

Capitulo 3



TOP: Muy ingenioso —comentó—. Pero supongo que se habrá dado cuenta de que ya tengo una casa donde vivir, Emma.

Emma: Por supuesto —la anciana esbozó una mueca, como si fuera tardado en comprender. Luego, sin previo aviso, le tomó una mano mirándolo con una tácita plegaria en los ojos que lo conmovió todavía más—. Necesito saber que ____ está a salvo, satisfecha y realizada, antes de que me muera. Y usted sólo puede averiguarlo si se acerca lo suficiente a ella y lo comprueba por sí mismo. Tengo entendido que es usted es el mejor.

Sabía que lo estaba manipulando descaradamente, pero aun sí no podía negarse. Además, sus motivos le parecían tan sinceros y tan puros que tenía por fuerza que aceptar. ¿Qué daño podía suponer para nadie que llegara a intimar con aquella joven lo suficiente como para asegurarle a su abuela que todo estaba en orden? Podría darle a aquella anciana la tranquilidad de espíritu que necesitaba, y conseguir al mismo tiempo el dinero para la atención requerida por su madre.

Emma: ¿Y bien? —inquirió Emma.

Choi miró la fotografía una vez más. Diablos, si se había dejado impresionar por una simple foto… ¡sólo el cielo sabía cómo reaccionaría cuando la viera en carne y hueso! Emma le dio una cariñosa palmadita en la rodilla.

Emma: Tranquilo. Todos los hombres reaccionan así cada vez que la ven.

Choi se preguntó si supuestamente le habría dicho aquello para que se sintiera mejor.

Emma: Intuyo que podrá darse cuenta ahora de por qué ____ necesita que alguien vele por ella, sobre todo desde que vive sola y es más vulnerable que antes.

Choi dudaba que ____ fuera tan ingenua como la había pintado Emma. De todas formas, comprendía muy bien la preocupación de la anciana; más de lo que debería haber hecho con cualquier otro cliente y lo suficiente para empujarlo a apartarse del caso. Miró fijamente aquellos persuasivos ojos castaños, consciente de que no podía negarse.

El amor de Emma por ____ era una razón, a la que había que añadir la de sus propias necesidades económicas. Pero había otra más, un motivo mucho más elemental. Si se negaba, Emma contrataría a otro investigador privado para que se acercara a su nieta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario