martes, 9 de julio de 2013

Capitulo 17

TOP: Te lo he llamado de la manera más amable y respetuosa posible —incluso a sus propios oídos aquella excusa sonaba de lo más patético.

Tu: Ya, claro —gruñó, disgustada—. Mira, ésta no es la primera vez que me lo has llamado o que me lo has insinuado, así que voy a hablarte de mi ambiente, ¿vale? Procedo de una rica y aristocrática familia de Nueva Inglaterra, tal y como tú suponías. Pertenecemos a una tradición política ininterrumpida desde comienzos de siglo y no contamos con un solo caso de divorcio en nuestro historial. ¿Quieres saber por qué?

Al detectar la amargura de su tono, TOP se arrepintió de haber sacado a colación aquel tema. Detestaba la idea de haberle producido incluso el más leve dolor.

TOP: ¿Por qué?

Tu: Porque los Montgomery no se divorcian: lo aguantan todo —explicó disgustada—. Durante las cinco o seis últimas generaciones, los Montgomery siempre han hecho lo que se ha esperado de ellos. Siempre se han casado con la gente apropiada, por utilizar su palabra preferida. Como resultado ha habido matrimonios desgraciados, infidelidades, niños traumatizados… pero nada de eso tenía importancia mientras se guardaran las apariencias —sacudió la cabeza, consternada—. Mi hermano Logan fue el primero en romper el esquema, y yo me siento orgullosa de él. No porque haya traicionado su patrimonio, sino porque es feliz. En cuanto a mí, estoy trabajando en ello. Mientras tanto, sí, he aprendido el arte de parecer perfecta en público y quizá sea en eso donde encaje esa imagen de princesa que me has atribuido. Lo llevo tan dentro de mí que ni siquiera soy consciente de que me comporto así —le confesó suspirando de alivio, como si acabara de librarse de una enorme carga.

TOP no se engañaba.. Que Logan hubiera sido capaz de liberarse no significaba que ___ pudiera hacer lo mismo. Aquella imagen de perfección que ella había aludido estaba presente en sus gestos, pero no tanto en su comportamiento, en sus actos. Lo cual no era precisamente lo único que le atraía de ella. Era asombroso que un mundo y un ambiente que siempre había sido objeto de su desdén hubiera formado a la mujer que tanto deseaba y admiraba. En aquel momento había una sombra de tristeza en sus ojos. Ansiaba estrecharla en sus brazos y ahuyentar los malos recuerdos que él mismo le había provocado.

Tu: Y hay más —le dijo___.

TOP: Te agradezco la sinceridad, pero no tienes por qué decirme nada.

Tu: Claro que sí. Tienes que saberlo todo. Todo el dinero que posee mi familia no vale nada si terminas siendo una desgraciada o te pierdes a ti misma en el proceso —se ruborizó, aparentemente avergonzada por aquella confesión.

TOP estaba al tanto de los hechos por _____. Y, por lo que sabía, casi podía llegar a creer que afortunadamente había escapado de aquel mundo. Casi. _____estaba convencida de todo lo que le había dicho. Pero una vez que se encontrara a sí misma y consiguiera todo lo que estaba buscando, volver a la vida cómoda y regalada que había dejado atrás no sería tan difícil como podía parecerle. Era como una segunda naturaleza.

Sin embargo, en aquel instante ese mundo estaba lejos. Y lo que TOP tenía delante de sí era una mujer vulnerable. Una mujer que había hecho lo imposible: despertarle una emoción terriblemente profunda. Una razón más para dar marcha atrás. Le tomó una mano, apretándosela fugazmente. Por puro consuelo. Por una necesidad egoísta.

TOP: Será mejor que sigamos trabajando.

___ dejó escapar un profundo suspiro, como alegrándose de cerrar aquel tema, aunque sólo fuera por el momento.

Tu: ¿Alguien te ha dicho alguna vez que eres un verdadero negrero?

TOP forzó una carcajada.

TOP: Creo que me han dicho cosas peores —«mentiroso, por ejemplo», pensó disgustado, arrepintiéndose de haber elegido un oficio como el suyo.

Durante la siguiente hora trabajaron codo a codo. O, más bien, ella se dedicó a trabajar y él a admirarla. Admiraba la atención que ponía en los menores detalles, su diligencia al limpiar la guantera, la manera que tenía de balancear el trasero mientras eliminaba las manchas de la consola central… Sacudió la cabeza… Sin duda alguna, todos aquellos movimientos estaban calculados para llamar su atención. Y que el diablo se lo llevara, de todas formas, no se sentía igualmente hipnotizado.

Tu: Misión cumplida.

___ salió del coche despeinada, desarreglada, nada que ver con la imagen de Grace Kelly con la que él había intentado describirla. Era tan hermosa, aristocrática e impresionante como lo había sido la joven princesa de Mónaco, pero, en aquel momento, tenía la ropa sucia y arrugada. Su ___ no era una princesa. Era real. Lo suficiente como para hacerle olvidarse del mundo al que pertenecía, así como del caso que tenía entre manos… si es que estaba buscando problemas. Y no lo estaba. Pero su cuerpo no parecía pensar lo mismo. Así como aquella parte de su cerebro que tanto apreciaba y admiraba a ___ Montgomery.

Tu: Ya está. Huele a limpio que da gusto —le hizo una reverencia, como animándolo a que se asomara al interior del coche.

Pero lo que vio, cuando se inclinó ___, fue el escote de su camiseta: dos redondeados y cremosos montículos encerrados en un delicado sostén de encaje. Sacudió la cabeza para distraerse antes de asomarse al interior del vehículo. Los viejos asientos brillaban de puro limpios, pero su cerebro seguía aferrado a ___.

TOP: Buen trabajo, ___.

Tu: ¿De verdad? ¿Tú crees? Gracias —esbozó una radiante sonrisa.

TOP: ¿Cuándo fue la última vez que te dijeron que habías hecho algo bien? — TOP estaba seguro de que su resentimiento con el ambiente del que procedía estaba relacionado con sus ocasionales accesos de inseguridad.

Tu: Demasiado. Sobre todo procediendo de alguien que… me importa —admitió, ruborizándose.

Así que su instinto no le había fallado. TOP no tenía ninguna duda de que Emma había favorecido en todo lo posible la autoestima de ___, pero a buen seguro que sus padres no habían hecho lo mismo. A juzgar por lo que le había dicho, la estrategia de su padre debió de haber dado resultado. TOP había tenido la inmensa suerte de que sus padres lo apoyaran emocionalmente y le expresaran siempre su amor. Pero al parecer ___ no había sido tan afortunada. Mientras admiraba su hermoso rostro, se alegró de haber podido contribuir en algo positivo a su vida, después de todo. Incluso aunque ella misma no se hubiera dado cuenta de ello.

Tu: Bueno, tengo que marcharme ya.

TOP: ¿Adónde? —le preguntó. Como si no lo supiera.

Tu: Al parque. Y a las canchas de baloncesto. Hace sol y han anunciado lluvia para mañana —retrocedió un paso, impaciente por marcharse.

TOP: Vale, dame diez minutos para cambiarme y te acompaño.

Tu: No —negó con la cabeza—. Absolutamente no —volvió a retroceder—. Necesito hacer esto sola. Y sé que tú lo comprendes, o al menos que lo respetas. Si por lo menos pudieras hacer a un lado esos instintos de cavernícola y confiar en mí en esto…

TOP: No puedo, ___ —le habría gustado complacerla, aunque sólo fuera por lo mucho que ella lo deseaba, pero tanto su propia conciencia como su responsabilidad ante Emma se lo impedían. Debía y quería vigilarla, velar por ella.

Tu: Ya suponía que no. Adiós, TOP.

TOP dejó escapar un gruñido. No había querido llegar a eso, pero ___ no le había dejado otra elección. Descolgó la manguera que estaba a su espalda.

TOP: ___ —la llamó.

Tu: ¿Qué? —le preguntó ella, volviéndose para mirarlo—. TOP, tengo que enfrentarme a mis miedos. Y no puedo hacerlo con un guardaespaldas al lado.

Tenía razón. Pero aun así no podía dejar que se marchara sola.

TOP: ¿No me dijiste antes que solías lavar a mano coches con tu hermano?

Tu: Pues… sí. ¿A qué viene eso?

TOP: Oh, sólo quería recordarte los momentos divertidos de tu infancia —y, dicho eso, abrió el grifo del agua y la enchufó con la manguera.

_____ Soltó un chillido al sentir el impacto del agua fría en el pecho y de inmediato se apresuró a arrebatarle la manguera, sólo que TOP fue más rápido. Tuvo más suerte la siguiente vez, ya que consiguió agarrar el tubo y tirar de él. El resultado fue que TOP se quedó con el grifo en la mano y la manguera cayó al suelo, moviéndose como una serpiente enloquecida y mojándolos a los dos.___ sabía que debería sentirse furiosa, pero lo cierto era que estaba demasiado ocupada riéndose a carcajadas. Durante aquellos breves instantes se sintió joven y libre; más libre de lo que se había sentido nunca. TOP cerró el grifo y se agachó para recoger la manguera del suelo.

Tu: No creas que no sé que esto ha sido deliberado.

TOP se volvió hacia ella, con un malicioso brillo de diversión en los ojos.

TOP: No me has dejado más opción.

La miró a los ojos antes de bajar la mirada, cuya dirección siguió ___ para descubrir que su sostén de encaje resultaba completamente visible a través de la tela de la camiseta. Se levantó una ligera brisa que la hizo estremecerse. La sombra de sus pezones se dibujaba con nitidez, destacando las dos erectas puntas, bajo la estupefacta mirada de uno y de otra. En aquel momento ___habría apostado cualquier cosa a que el rígido control de TOP estaba a punto de estallar en mil pedazos. Y no podía decir que lo lamentara. Evidentemente había llamado su atención, y por muy incómoda y violenta que se sintiera, no tenía ninguna intención de cruzar los brazos sobre el pecho y arruinar aquel momento. Una «chica mala» jamás habría desaprovechado una oportunidad como aquélla.

Tu: Hay una opción para todo, TOP—ambos sabían que se estaba refiriendo a la innegable atracción que existía entre ellos.

TOP: Y yo voy a escoger la opción de marcharme antes de que esto se salga de control—pronunció, volviéndose hacia el coche.Pero ___ no estaba dispuesta a renunciar. No ahora. Lo agarró de una muñeca.

Tu:¿De qué huyes? —le espetó.Pero varios vecinos habían empezado a entrar y a salir del edificio, así que TOP le propuso, mirando deliberadamente el frente de su camiseta.

TOP: ¿No podríamos hablar de esto en un lugar más… discreto?

Tu: Claro -___ abrió entonces la puerta del coche. Había dejado plegado el asiento delantero, y se acomodó atrás. Y esperó.

TOP la miraba estupefacto.

Tu:¿Vas a reunirte conmigo o no? Porque me siento como una estúpida sentada aquí sola.La expresión de TOP le indicó que no le divertían lo más mínimo sus bromas.

Tu: Si no quieres, no hay problema —añadió ella—. Tú puedes entrar a casa a secarte mientras yo me voy al parque como tenía planeado.

TOP: No vestida como si… como si no lo estuvieras.

Tu:¿Quieres ponerme a prueba? —le regaló la más dulce de sus sonrisas. Mojada como estaba, no tenía intención de ir a ninguna parte que no fuera su apartamento, y sólo si TOP la acompañaba. Pero con tal de que él acabara cediendo y se reuniera con ella en la intimidad del coche, estaba dispuesta a forzar un poco la mano. Finalmente, gruñendo, TOP se sentó al volante y encendió el motor.

Tu:¿Adónde vamos?

No le contestó. En lugar de ello arrancó y dobló la esquina del edificio hasta detenerse en el callejón que estaba justo detrás, tranquilo y solitario.

Tu: Ya entiendo. Un sitio discreto —sonrió ___—. Quizá me haya equivocado contigo y, después de todo, no estuvieras huyendo de mí…TOP apagó el motor, salió del coche y se reunió con ella en el asiento trasero.

TOP: De acuerdo, princesa. Jugaremos a tu manera. Ya tienes lo que querías. Ya me tienes solo para ti —la miró a los ojos—. Y ahora, ¿qué es lo que piensas hacer conmigo?

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